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miércoles, 23 de noviembre de 2011

Crónica de Madam Butterfly

Crónica de Madam Butterfly.
Madam Butterfly, la película del director David Cronemberg, reescribe en lenguaje cinematográfico una historia que se presenta como real.
La ambientación y magnífica escenografía se corresponden con el  paisaje de China. Producida como una película que transcurre en los años 60 del siglo XX. narra la historia de René Gamillard, un diplomático francés llega a la embajada de Beijing y se enamora de Song, una actriz y cantante de ópera, que representa su ideal de mujer perfecta. Dos hechos relevantes conmueven al protagonista y al espectador: Song es espía de gobierno y por si eso no fuera suficiente para herir al desolado Gamillard, se trata de un muchacho que engañaba a su amante a través de estados de hipersensibilidad y erotismo, como una geisha bien adiestrada. La traición al país por el amor de la mujer, que es un hombre, plantea la pregunta final sobre la dicotomía entre femineidad y feminidad, qué lealtad se brinda a la patria cuando los sentidos están turbados por la pasión, y como señala Tomás Eloy Martínez, en el Prólogo a Ficciones verdaderas, el autor (en este caso, el director) hace una reelaboración de un hecho real para escribir sus ficciones.
Madame Butterfly es también la famosa ópera que funciona como banda de sonido, compuesta por Giacomo Puccini, con guiones de Luigi Illica y Giuseppe Giacosa. Esta obra a su vez estaba basada en la novela Madame Chrysanthème (1897) de Pierre Loti., a raíz de hechos ocurridos en Nagasaki. El suceso acaeció a principios de los 90 del siglo XIX.
Estas explicaciones no hacen sino convalidad que los límites entre la historia y la literatura nunca fueron estrictos. Lo mismo sucede entre el cine de factura documental y el de ficción. Hay en este material un gesto de apropiación de la realidad, que tiene interdependencia con el imaginario de la comunidad y la época dentro de la cual el texto acontece. La verdad, se transforma a diferencia de la historia o el periodismo en el arte de la verosimilitud.
La película desbordante de imágenes bellas en su escenografía. La banda sonora del prestigioso y recientemente laureado con el Oscar: el canadiense Howard Leslie Shore, plena de música clásica o erudita, podría funcionar como documento aunque no lo es.
El siempre impecable trabajo actoral de Jeremy Irons, corrobora el artificio de introducirnos en una época no distante, con las ambigüedades y los planteos filosóficos que quince años después se resuelven con mayor naturalidad.
Recomendamos enfáticamente no perderse esta joya del cine.

domingo, 20 de noviembre de 2011

RENACUAJOS Y RENACUAJAS

RENACUAJOS Y RENACUAJAS.






                                  Las cosas como son, duelen. (LAF)

 No son los mejores, son muchos.


       Asistimos azorados a un mundo donde los debates no se plantean en el ámbito de las ideas puras sino en el espacio discursivo de los medios, con sus ventajas y limitaciones.
       Tantos años de cierre semiótico, de matrices culturales unidimensionales y de chácharas de derechas exitosas y omnipotentes contra una izquierda  pedante y malintencionada, que solo se muestra  humilde en público pero aspira a vivir y vive con el lujo de las altas burguesías soñando con ser reyes  ampulosos de Estados en perpetua situación de quiebra fraudulenta, nos convencieron de que por vía de la ostentación de monos gramáticos de uno u otro bando, se llegaría a conseguir la ansiada liberación de los pueblos.
       Cuando decimos reyes, lo hacemos en sentido amplio, comprensivo de todos los títulos nobiliarios de oriente y occidente: reyes, reinas, príncipes, princesas, emperadores, caballeros, legiones, rock stars, y toda la colectividad de sangre supuestamente azul que logró convencer a los discípulos de la corona, de que “hay un mundo mejor, pero es carísimo” y favoreció con su maniqueísmo dialéctico la corrupción sistémica de los países del llamado Tercer Mundo.

      En tiempo del rey Perico: Acordarse del rey que rabió por gachas (2)
 dice un poco conocido proverbio, que resume el origen remoto de la oralidad ante los árbitros que se enfuriaban cuando los súbditos no se encorvaban lo suficiente ante las majestades reales y contra los trabajadores que no pagaban los pesados tributos que se les imponía coercitivamente.
      El Rey Perico, aún hoy sigue siendo el dueño de la monserga de la aldea global. Unos pocos servidores de familias tiránicas, torvas y mezquinas, intentan convencer con pasmosa rigurosidad dialéctica a los ciudadanos, que cambiando algunas expresiones se pueden hacer revoluciones mágicas.

El decreto presidencial es una estafa.

     En nuestro país, se ha impuesto por decreto presidencial, que debemos borrar las huellas de la historia, del idioma, de los nombres propios y de los méritos ajenos, para convencernos de que en efecto, se están produciendo cambios paradigmáticos.
     Nada hay más alejado de la realidad. El debate sobre las cuestiones económicas, jurídicas, laborales y ambientales de fondo lo dejaremos para un trabajo más extenso. Nomás, puntualizaremos que aunque se diga que no existen determinados problemas, que se esconden debajo de la mugrienta alfombra que venimos pisando hace más de medio siglo, los asuntos a resolver siguen vivitos y coleando.
     Y como lo que es moda no incomoda, una epidemia de pseudo progresía de la Argentina se extasía recalcando ante el auditorio harto de lugares comunes, que ellos se dirigen a “todos y todas, argentinos y argentinas, compañeros y compañeras, amigos y amigas” y así sucesivamente hasta caer en el ridículo literario.
      Queremos decir con esto, que no le temen al bochorno de la exageración con tal de marcar que ellos no están dispuestos a discriminar a nadie, y sobre todo, recalcan con orgullo que contrastar el femenino de cada palabra es una señal, un indicio que esperan elevar a la categoría de símbolo, sobre la igualdad del género en la era post-contemporánea, que todavía no han acordado si llamar digital, virtual, global, futurista o que lo arregle Mongo Aurelio.

La extravagancia del absurdo.

     No obstante, la férrea voluntad de los difusores de la extravagancia las voces argentadas (y argentinas) resisten el impacto con estoicismo.
La maravilla democrática de internet, por la difusión horizontal que brinda, y por la cual nadie nos puede imponer cómo hablar,  qué leer, qué pensar,  qué hacer y qué palabrerío recitar u omitir, repele estas intromisiones a la libertad que lo único que ameritan es poner en evidencia  a quienes las obedecen a rajatabla.
     Muchos periodistas amedrentados por el terror de las encuestas que auguran un presente y un futuro sin posibilidad de libre expresión y ante un plan “peligrosísimo” del oficialismo (así lo calificó el filósofo neoplatónico Tomás Abraham), empiezan a temblar y a rendir obsecuencia al modelo de la concentración de poderes, en cabeza presidencialista. Entonces, esta reproducción de la modalidad “os/as”, se llevará hasta el absurdo.
Argentino, argentina, es según la definición de la RAE:
  1. adj. Natural de la Argentina. U. t. c. s.
  2. adj. Perteneciente o relativo a este país de América.
     La regla para los plurales es que el masculino plural (“argentinos”) alberga a ambos sexos por igual.
     Ahora bien, podríamos condescender y decir que el énfasis recurrente de “argentinos, argentinas”, “compañeros, compañeras” lejos de molestar al oído de la audiencia es un recurso retórico. La anáfora por repetición y por deixis, recoge un significado en una parte del discurso emitido. Sin embargo, la petulancia del acto de recalcar “todos y todas” es en extremo resbaladiza puesto que podría alentar por vía del dislate a un verdadero absurdo en la construcción de sentido.
       Días atrás, en un programa de Radio Nacional, que solía escuchar a menudo, dedicado a la poesía, conducido por personas con una gran trayectoria mediática y no poca ilustración,  no contentos con estas exageraciones, se presentaron saludando a los “oyentes y oyentas”. Llegados a este punto se produce un verdadero quiebre cultural en sentido negativo. La industria impone, pero el anterior público pasivo, con el advenimiento de las redes se convierte, decide y deja de ser un simple elector, un espectador de la comedia, para pasar a ser un selector avezado y descarta estas intromisiones en la lengua, por la obscenidad con que exhiben un temor fundado que se transforma en servilismo ideológico.
      Es deseable que la oferta plural corrija estas distorsiones pretendidamente igualitarias e imparta sobre los comunicadores una realidad diferenciada. Cito a Foucault, en 1998.  “El mundo se enrollaba sobre sí mismo: la tierra repetía el cielo, los rostros se reflejaban en las estrellas y la hierba ocultaba en sus tallos los secretos que servían al hombre”. Aprendamos la lección si no queremos vernos envueltos en escandalosas tiranías, a perpetuidad. Por muy subjetivo que aleguen que el periodismo sea, la prestación por la que reciben su pago a la credibilidad se verá debilitada por el acatamiento a posturas individualistas y repugnantes al espíritu republicano de nuestra Confederación Argentina.

Hermenéutica de una crisis.
   Con una mirada similar a la oficial y en extremo beckettiana ¿no deberíamos –por no discriminar- “artisto”, al hombre que se dedica al arte y “periodisto” a quien se encarga de investigar y difundir informaciones y noticias?
Cuestionamos aquí  la veracidad de ese hermoso verso del Premio Nobel de Literatura Eugenio Montale en su poema In negativa: “Il peggio è già passato”( trad. “lo peor ha pasado”) porque lo peor está por venir. Se me acusará de mirada apocalíptica, de alentar teorías conspirativas y de otras lindezas por el estilo, lo cierto es que estos ocupas han venido para instalarse y si no lo decimos con toda la claridad posible, el electorado seguirá consumiendo gato por liebre. En la misma obra poética dice el poeta italiano.

Si continua / a pensare con teste umane / quando si entra / nel disumano (trad. Se sigue pensando con cabeza humana cuando se entra en la deshumanización. (3)
    Se puede caer más bajo, lingüísticamente hablando con este proceso de deshumanización del signo que carece de contrato fundacional?
Sí. Dado que Eugenio Montale era un poeta varón  ¿por qué no llamarlo “poeto” para que no resulte un agravio?
     La lengua es arbitraria en su carácter de representación, y sin embargo, la convención semántica del idioma no es antojadiza ni arbitraria. Es heredera de una tradición colectiva, que nos permite comunicarnos con fluidez, que facilita el entendimiento humano (como aseguraba Bertrand Russell) y evita el tropo coloquial de “las veintiuna maneras de nombrar el color blanco” con que nos extasiamos los que no pertenecemos a  la cultura  de las lenguas algonquinas (subfamilia de las lenguas álgidas) de los inuit canadienses y los yupik de Alaska. En cambio, los habitantes regionales de la raza nórdica, no entenderían el motivo de nuestro asombro. Para ellos el blanco 1, el 2, el 3… son tan distintos como para nosotros el rojo, el amarillo o el azul.  Esta distorsión que afecta la inteligibilidad comprensiva de las personas está fundada, por analogía con las cuestiones a-temporales, en el ámbito “a- espacial”, como es el caso del distanciamiento geográfico de la frontera invisible que nos separa culturalmente. La etología puede decirnos mucho al respecto. El nivel auditivo de ciertas especies, la visión precisa de otras, el instinto gregario de todas, denotan niveles de inteligencia, que se escapan al común de los mortales.
     Retomando el asunto en cuestión: “poeta” es la “persona que compone obras poéticas y está dotada de las facultades necesarias para componerlas.” El origen etimológico de la palabra es el latín poēta, y este deriva del gr. ποιητς.  ¿Es menester romper la costumbre que funda nuestra matriz civilizada para caer en el grotesco o la parodia del poeto? ¿O debí seguir mi primera intuición y escribir “matriz civilizacional”, como hacen los intelectuales que con su afán de decir más inventan palabras acordes a su sentimiento?
     La pregunta que flota y perturba es ¿podemos para crear nuestra propia identidad cultural atreviéndonos al neologismo?  La respuesta no merece objeciones.  Por supuesto que es posible. De hecho, lo hacemos todo el tiempo. Avanzamos a pasos agigantados. Las obras del siglo XIX tienen el tufillo arcaizante similar al de las obras españolas que las precedieron inmediatamente en su tiempo. Después del atrevimiento de Juan Rulfo, de César Vallejo, de Macedonio Fernández, Roberto Arlt, Leopoldo Marechal o los poetas del tango, nadie discutiría  la materia.
    El punto de inflexión del cuestionamiento es en que si por abuso de una instancia no inventaremos una suerte de esperanto que nadie hable y que resulte tan confuso y artificioso como algunas palabras milongueras del extraordinario Celedonio Flores, empecinado en improvisar un argot que la calle en esos tiempos iniciales de construcción de identidad argentina, nunca reconoció como propio. (4)
   Cuenta la leyenda que cuando le preguntaron a Jorge Luis Borges sobre sus conocimientos de lunfardo declaró que no tuvo oportunidad de aprenderlo porque él se crió en Palermo, un barrio de compadritos y malandrines.
   Hoy en día, que la viola es la guitarra, y nos pasan a degüello todo el santo tiempo de la existencia, y los malevos son más malevos que nunca, como parte de nuestra idiosincrasia,  que nosotros sepamos: “una garaba runflera y canera” nadie tiene idea que será salvo que consulte con el diccionario de la Real Academia del Lunfardo, una cristalización de la materia prima con que se formó el ser nacional rioplatense. Todos quieren ser Gardel, pero Gardel era uruguayo (¿o francés?), y argentinizarlo es un error que nos recuerda permanentemente que la “bajada de línea” la están haciendo los think tank de países latinoamericanos, con los que nuestro país por tradición y cultura tiene grandes lazos fraternales, no sin dejar de advertir que aunque se parezcan a nosotros no son Nosotros.
La bisexualidad expresiva y sus carencias.
    Para continuar por las sendas farragosas del ruido comunicacional tendremos que formular una nueva observación al problema manido de la bisexualidad nominal expresiva. Dado que nuestra legislación recoge el tratamiento igualitario para las personas con elecciones diferentes y, en atención a que  debemos evitar cualquier tipo de disenso o falta de conformidad sobre el contrato cuyas obligaciones hemos contraído previamente, de continuar esta caminata por la cornisa de la provocación, proponemos que si se opta por continuar feminizando las palabras, se las masculinice cuando la “víctima” sea un varón, o tal vez, “el víctimo sea varón” porque no debemos transformar la lucha de clases en lucha de sexos. Y por cierto, también debemos buscar variantes para la comunidad gay.  Por lo tanto, sugiero a la hora de adoptar como madre a Doña Disparate y como padre a Bambuco enunciemos las consignas de la siguiente manera:
“Argentinos, argentinas y argentinis.
Compañeros, compañeras y compañeris.
En fin, todos, todas y toddys.”

    Por otra parte, y sin salirme del planteo, hace unos cuantos años, publiqué en internet un poema que generó ciertas polémicas por instalar la trama del espionaje –inaugurando un tabú hasta hace pocos años en la poesía local-. El poema se llama Renacuajos. A la luz del cambio de época ¿debería llamarse Renacuajos y renacuajas?, ya que es notable la cantidad de mujeres que han incursionado en el fisgoneo como fuente de ingresos  (tema que abordara en el  poema sobre la problemática de lo efímero de la cualidad de la función de estos pichones de ranas, al servicio de los poderosos Caballeros de la Mesa Redonda: Club Bilderberg, países colonialistas, sectas, mafias, logias, masonerías, organizaciones secretas, lícitas o ilícitas que realizan prácticas canallas para conseguir resultados más canallescos todavía).
     Dios puso nombre a los animales (5) y equiparó a Eva con una costilla de Adán. Flaco favor nos hicieron los relatores de los libros sagrados. Desde los tiempos remotos, la inferioridad metafórica, el ocultamiento, el ostracismo, la no mención, el famoso “de esa no se habla”, ha sido el hilo conductor de la sumisión femenina (“el sexo débil”). En consecuencia, es conveniente resaltar aquí que la cuestión doctrinaria del la lucha de las mujeres por conquistar un espacio proporcional que nos fuera quitado durante milenios con lapidaciones, manipulaciones, castigos corporales, violencia moral, y atrocidades de toda índole, como el hecho de caminar detrás de los varones, inclinarse ante los sumos pontífices, monarcas, la adoración de los guerreros y el culto a la belleza como único modo de seducción que nos llega  con el nacimiento de nuestra lengua allá por el siglo XV, cuando el poema del Mío Cid, el soberbio castellano, atisba en un nuevo idioma  (“… y la más hermosa saluda al más fiero de los vencedores…” ) debe desterrarse, impugnarse, abolirse por las acciones y no por los meros enunciados. El signo es insustancial cuando nos encontramos con vejaciones letales, con heridas insalvables que tienen por objeto sofocar rebeliones intelectuales.

Personalmente hablando (saltéelo quien no se anime a leerlo)
     Permítaseme un apartado, a modo de digresión, que necesariamente será autorreferencial, teniendo presente, que  hace más de una década descubrí que era objeto de experimentos de conducta sobre seres humanos –sin derecho a réplica, pataleo ni sin compensación económica alguna- de los laboratorios del Norte (Proyecto Pandora), con el consiguiente cercenamiento de libertades, posibilidades de crecimiento y vaciamiento de derechos, aparentemente, con el objeto, hasta donde sé,  de investigar la conducta de personas con alto nivel de inteligencia en condiciones socio económicas adversas. Estos experimentos, que fueron el motor y eje de la dominación norteamericana durante el siglo XX, tienen su supuesto fundamento en la “investigación científica” de la neuro-bio-psiquiatría y la mayor parte de los profesionales “de la salud” los encuentran naturalizados, alegando, sin esbozar  extrañamiento,  que no causan detrimento al “paciente”, Se trata de observaciones permanentes en una especie de Truman Show con pruebas a superar, que imponen “un corte de manos”, “alas cortadas”, “pie quebrado” o “corte de alas”. Responden a la pregunta de cuánto es capaz de soportar el genio (genius) si se lo pone a prueba como un ratón (mouse) en un laberinto de tecnología telefónica e internáutica. Marco estas simetrías de palabras dado que la era  digital y el avance de las computadoras permitieron a estos “estudiosos” obrar con total impunidad, a través de sistemas de spy, encriptados, jeroglíficos, códigos de lenguaje  y programas cifrados con reconocimientos de ip,  fácilmente direccionables.
     No es casual que la CIA, con sus servicios clandestinos y clasificados (Central Intelligence Agency, cuyos fundadores fueron George Bush y Harry Truman poco después de terminada la Segunda Guerra Mundial y a raíz de la Nacional Security Act),  disponga de sumas mil millonarias para estas comprobaciones y servicios de espionaje. Ocurre que en la página oficial de la CIA (en inglés) en el sector de búsqueda de selección de personal, piden ciudadanos de origen americano (se refiera a U.S.A), con una gran cantidad de requisitos físicos e intelectuales (idiomas, estudios universitarios de posgrado), con el único objeto de controlar al “enemigo”. ¿Y quien es el enemigo para estos señores (y señoras y señoris )?  No pensará el lector que son los comunistas, ni los talibanes, ni siquiera los terroristas facciosos ni las mafias del mercado narco. No. No. Son las personas extranjeras con los más elevados i.q. (intelligence quotation) que consideran peligrosas al sistema. Los E.T. (de la SETI: search of extraterritorial intelligence ). Recalco lo de extranjeras (vivan o no en los EE  UU) dado que si fueran de nacionalidad de su país, las reclutarían inmediatamente a los servicios. Actualmente la CIA cuenta con más de 20.000 empleados dispersos por el planeta y tiene un presupuesto reservado.
      Es por tales motivos, que las matrices de la psicología sistémica son una herramienta fundacional del sistema de vigilancia y castigo foucaultiano.  “Un mundo feliz” aldousouxleyano (para ellos). El control de 1984, novela de función distópica, escrita por Tony Blair… perdón por Eric “Arthur” Blair, escritor y periodista británico, en 1949, caballero artúrico, cuyo famoso seudónimo fue George Orwell y que casualmente se publicó un año antes de su muerte. "En tiempos de engaño universal, decir la verdad se convierte en un acto revolucionario". (6)
      Para ir finalizando diré que la proscripción que sufro hace varias décadas, y según la cual “Ni Cristina Fernández puede hacer nada al respecto”, según palabras de una profesora de UNDAV, del entorno del Juez de la Corte Suprema Dr. Eugenio Zaffaroni,  es una agresión de género nefasta, sostenida por la situación sociopolítica comprometida con la dependencia imperialista,  de un país que en la mitad del siglo XX era un símbolo de paz, progreso, crecimiento, trabajo, vivienda para todos, donde dos nuevos actores sociales incursionaron para siempre en la política mundial (las mujeres y los pobres). A los pobres y a las prostitutas se los reduciría fácilmente por la corrupción, el soborno y la impunidad, como modus operandi.  El permiso al saqueo de las arcas nacionales. El cambio de identidad más frecuente que el de “calzoncillos”. Pero a las mujeres no se las hace callar así nomás, aunque las estigmaticen como “gorila” “bruja”, “serpiente”, “paco” “media naranja”, “marrana”, “musa” “ceniza volcánica”.  Hasta hace pocas décadas, combatimos el uso obligatorio del apellido del marido como aditamento en el nombre propio. Un paso adelante fue que se lo considerara “opcional” en la legislación posterior. La incapacidad de derechos civiles, patrimoniales, cívicos no está lejana en el tiempo, mirado desde el ángulo de las Ciencias Sociales y Jurídicas. Hablar de algo y no actuar en consecuencia, como hace nuestra Presidente, que así se la denomina según la Constitución Nacional, (7) es una estafa moral al ciudadano, que no hace sino refrendar con bonitas palabras de compasión (incompasiva porque la retribución que perciben por la omertà es inimaginable para los profanos) actos de esclavitud, de dominación colonialista consensuados por organizaciones que gozan del poder más absoluto ( incluyendo en este grupo tanto a las Iglesias, los secretos de B´nai Brith, de Chabad Lubavitch, los Espiscopados, las disidencias, y los camaleónicos hombres y mujeres del  Rey, que desenvuelven la alfombra roja en Hollywood, en Barcelona, en Chihuahua o en Monte-video).
      El levísimo impacto del sufijo en femenino, como acto revolucionario, de avanzada en la ingeniería de construcción de poder redunda en una ofensa mayor, en un acto de trogloditas que cortan la lengua, queman antenas de radio o imponen Leyes Mordaza,  acusando a los rehenes de esquizofrenia, delirio paranoide, histeria –que para eso la Psicología se da maña en confeccionar síndromes adecuados al “Is panic attack” de los reclamos de voz y voto y el derecho de aparecer en las fotografías sin que velen un nombre o desfiguren una imagen.
      Lo que oprobia e indigna a quienes conocen la situación, pese al hermetismo que guardan la prensa, las facciones políticas sean oficialismo u oposición y los sectores de las oligarquías feroces, corporativas o ilícitas,  es que tales actos de silenciamiento mal intencionado, provengan de las órdenes de una señora, que se toma fotografías con dictadores latinoamericanos entronizados por la CIA, porque “es una dama” y no porque es una bobalicona que se apresta a difundir fotomontajes con los vivos muertos (Fidel Castro) y con los muertos vivos (Néstor Kircher).
    Sabemos, porque lo leímos a Robert Graves que “no hay dinero en la poesía, pero tampoco hay poesía en el dinero”, por esto es que valoramos la semiología  profética de las palabras que surgen de la inspiración divina (la adivinatio de la divinatio del Foucault de “las Palabras y las Cosas” con quien dialoga el Jacques  Derrida de la “Gramatología”):
    “Este juego que plantea que la verdad está en el mismo goce de encontrar los nudos y articulaciones en una red de referencias. Que no hay sentido fuera del signo y esto planteado desde una visión crítica de Saussure.”
     Cito el poema Renacuajos porque los comentarios que hice en su momento al respecto podrían llamarse anticipatorios de lo por-venir.
Comentario efectuado en el blog: http://premioparalucia.blogspot.com  en virtud de una noticia distribuida por TELAM y aparecida en varios diarios argentinos sobre un norteamericano que decía padecer los mismos acosos y hostigamientos, que los que yo denunciara frente a numerosos periodistas y público, en ocasión de varios eventos en el Gran Rex:  el Resumiendo de la Caja de Pandora, sin explicar las causas de los mismos. Típico acto para “embarrar la cancha”.
“Hace tiempo que denuncié lo mismo y con lujo de detalles. Los periodistas que presenciaron mis denuncias megafónicas pueden dar fe de esto. ¿Por qué ahora viene este hombre a hacerlo y se lo escucha? ¿Necesitamos que la noticia provenga del exterior para hacerla creíble? La gente de TELAM Internacional no ignora mis irrupciones en lugares donde se concentraron diplomáticos y periodistas profesionales del extranjero (Sede de la Universidad de Bologna en Buenos Aires, por ejemplo). Mi caso -en lo que atañe a wikipedia- es el siguiente: Una persona subió a wikipedia mi biografía (con datos reales y apócrifos). No es algo simple crear una plantilla nueva. Me encargué de "editar" el contenido correcto. Entre otras cosas señalaba que fui la primera mujer que participó en la "mesa de decisiones del Comandante Marcos" por una relación epistolar y virtual que mantenía con uno de sus dirigentes. Descubrí la identidad del líder lacandón por deducciones propias (lo sostengo aunque sigan insistiendo en que se trata de un profesor mexicano, lo cual es de una falsedad aberrante e indigna de un público con sentido crítico). La CÍA en esos tiempos estaba buscándolo. Los Servicios de Inteligencia de nuestro país, se encargaron de dar orden para que se eliminara mi plantilla. Hubo una votación en wikipedia, donde por 24 votos a 1, se declaraba que había que suprimir mi biografía. Hay gente que con un primer y mediocre disco independiente aparece en la Enciclopedia “libre”. Otros por mucho menos que eso. Los datos que se dan en dicho digesto pseudo democrático, están supervisados por el poder de policía del Ministerio de Interior de cada gobierno aliado. Desde ese consorcio se decide quien existe y quien no. Cada país hace lo propio respondiendo a intereses económicos y gubernamentales de la globalización. No hace falta ser hacker (ese es un mito que hacen creer a las personas simples para evadir responsabilidades) para darse cuenta de que a través de sistemas de entrecruzamiento y almacenado de la red todo está espiado y controlado, por estos “renacuajos” a quienes he dado en llamar "El Gran Hermano". Suena como la historia de Robert Nash, es cierto. Habría que volver a ver la película “Una mente brillante” para encontrar los puntos de coincidencia. Solo que Nash pudo acceder dos veces al Premio mayor, porque era americano. Yo me quedé con el Consuelo de escribirlo para los que alguna vez abrirán los ojos. Esta violación de derechos hoy le está sucediendo a numerosos activistas virtuales de la oposición al pacto juramentado a favor de la corrupción, el crimen y las falsedades ideológicas. No es posible denunciarlo penalmente ya que los "delitos informáticos" no están tipificados. El plagio o la vampirización de ideas depende de juicios largos y costosos y quienes deberían suministrar la evidencia son las mismas corporaciones interesadas. Los Jueces que deben entender en esas causas son elegidos por los Senadores de los partidos recurrentes. Con eso baste para comprender la complejidad de la Etiqueta Negra. No todo es posible tampoco, registrarlo a efectos de resguardar derechos de autor porque no se puede registrar cada acto de la vida.  Derechos intelectuales que por otra parte son manipulados por la alta burguesías e ilegítimos en más de un caso, si consideramos que “con siete palabras distintas no existe delito de plagio” porque muchos pueden pensar lo mismo al mismo tiempo.
   El grupo de Telefónica, con sus filiales, amparados en el secreto de Estado) y Endemol, la empresa de la corona holandesa propietaria del programa del Gran Hermano, (otra vez 1984 y Orwell) hicieron un prolijo trabajo que redituó beneficios económicos siderales. Todos los artistas del cine, la música y los medios masivos, ligados a esas corporaciones se beneficiaron con talento al que gustaron llamar "anónimo".
    La resistencia fue y es dura y por ejercerla fui considerada una persona peligrosa al sistema. Se llegó a la aberración (justificada desde el psicoanálisis y la medicina tradicional y refutada por la antipsiquiatría) de diagnosticarme como "delirante paranoica" y una médica psiquiatra firmó una orden de internación en un hospital psiquiátrico de la Ciudad de Buenos Aires, ordenando a la Policía Federal, como representante del SAME, un secuestro en la vía pública, en ocasión de mis reclamos. Expediente que se archivó inmediatamente por el Juzgado interviniente, para evitar el escándalo público.
    El silencio por miedo o perversión de los involucrados en el conocimiento real de la problemática de abuso moral (a quienes exigí una respuesta y resarcimiento equivalentes en los diarios, radio y televisión) fue mantenido por los medios de prensa a quienes me dirigí con mi problema de persecución y ostracismo político, en distintas oportunidades.
    El poema "Renacuajos" que ya he copiado en varios comentarios y que aparece en mi blog, es una muestra inequívoca de esto. Aún hoy muchos de los empleados del sistema se siguen burlando de la grave situación de esclavismo. Aprendí que no tomárselos en serio es el peor castigo que pueden padecer los miserables espantapájaros, en el que la libertad humana queda reducida a escaques de un ajedrez que conduce al enriquecimiento de los pocos cientos de familias que manejan la mitad de la fortuna del planeta. Como nunca tuve rédito ni compensación alguna, por haber sido la víctima de los espionajes industriales, comencé a difundir por la red el caso del que están enterados muchos influyentes personajes que no han tomado cartas en el asunto. ¿Por qué se sigue manteniendo el silencio y la obediencia debida a la decrepitud de don Gabriel Gar-cía colombiano/mexicano/español/ Cartagena (Carta llena) de Indias del chiapaneco zapatista y zapatero Subcomandante Marcos? Envié una carta de lectores a la Revista Rolling Stone, que fue ganadora como “la carta del mes” en febrero del 2007.  Nadie fue capaz de negarla o explicar los puntos oscuros. Unos años después, la respuesta se desgrana por sí misma: Los Premios Nobel de la Ciencia, las Artes, la Política o la Paz, arman el patrón ideológico de corte para la divulgación adocenada y aborregamiento a través de las agencias de noticias internacionales y responden ilimitadamente al pacto monárquico-sionista- masónico, anarco marxista y de la especulación financiera con lo que reciben enormes beneficios económicos, honores y satisfacciones. Los políticos de turno se encargan de hacer el resto en tanto despilfarran y acumulan riquezas ilícitamente, se ocupan proscribir como modo de organizar la sociedad del futuro. Por mucho que patalee el Sur, seguirá financiando los lujos para el ostentoso Norte.
     Por eso, es una blasfemia que una mujer presidente quiera hacernos creer que la historia comenzó con su marido ausente, y mande quemar las antenas de un par de radios del grupo INFOBAE, porque a raíz de una apertura donde me hice pasar por uno de los directivos de SONY Ibero América, y blanqueé mi caso, en el diario El Observador de Uruguay, hecho inédito que ningún medio argentino consideró, y que mereció una desmentida que fue más un alegato a mi favor (la productora discográfica me llama “trastornada mental” y dice que “hace años que me conocen” como “fan desquiciada o demencial”),  los conductores del programa Mundo al ataque (conducido por Diego Corol, de la Pop), estimulados por una nota de La Nación, espectáculos, me mencionaron en un par de bloques y, en razón de ello,  el medio fue objeto de un daño millonario junto a otra radio del grupo la Mega, con un estimado de un millón y medio de oyentes. Hecho que pude ratificar con uno de los empleados de la producción artística de la emisora, quien calificó de amenaza directa, la apertura. Estos sucesos fueron anteriores a las elecciones presidenciales para el período 2012/2015, y se intentó reeditar el Pacto de Olivos con la proscripción en Etiqueta Negra –estampilla del cajón de los muertos y grupo de prensa de ex  senderistas de Perú- con la oposición del Partido Compromiso Federal, cuyos líderes son los hermanos Rodríguez Saa, nativos de San Luis, única provincia donde no resultó triunfador el oficialismo y que sufriera un inexplicable, doloroso e ingrato accidente, donde perecieron varios adultos y niños que han quedado con daños irreversibles,  pocos días después del acto electivo del 23 de octubre del 2011.
       Las consignas de la ONU de “combatir la pobreza extrema”, los intentos “solidarios” de UNICEF y los Estados asistencialistas,  deberían decir “combatir la riqueza extrema”, pero claro, la ONU es un organismo internacional, que licuó a nuestras tierras de habla hispana y sus dueños angloparlantes canjearon el bienestar de Argentina por una cajita de bombones y un panfleto setentista que reciclaron, con la impunidad con que los mandamases y mercachifles hacen fortunas personales y negocios de lavado de dinero,  para sus gobiernos y proceden a devastar a los cobardes, que se jactan de tener un proyecto “nacional y popular” y no son capaces de impugnar actos de proscripción de  naturaleza infamante.
Stuart Hall en Cuestiones de identidad cultural, expone que “la reconstrucción se ha realizado en el interior de varias disciplinas, todas ellas críticas, de una u otra manera, de la noción de una identidad integral, originaria y unificada. La filosofía planteó en forma generalizada la crítica del sujeto autónomo situado en el centro de la metafísica occidental postcartesiana. El discurso de un feminismo u una crítica cultural influidos por el psicoanálisis desarrolló la cuestión de una subjetividad y sus procesos inconscientes de formación. Un yo incesantemente preformativo fue postulado por variantes celebratorias del postmodernismo.  … ¿Qué necesidad hay entonces, de otro debate más sobre la “identidad”? ¿Quién lo necesita?”
     El costo humano que sufrimos quienes padecemos este tipo que acosos y hostigamientos es altísimo. Algunas personas enloquecen, muchas se suicidan por no poder tolerar la humillación de la barbarie,  las menos toman las armas y realizan matanzas múltiples, aparentemente sin sentido, otros acribillan a sus ídolos a la salida del hotel o realizan actos de justicia por mano propia, ante la impotencia de las autoridades policiales – que dependen de los Poderes Ejecutivos de los gobiernos de turno-  y el cinismo con que bajan la cabeza y se escapan del problema mientras gozan de sus tronos demagógicos aproximativos a la ansiada corona de Rey o Reina, que persiguen como al horizonte que nunca alcanzarán, porque carecen de la nobleza cuyo origen es el del Amor a los Otros, y la práctica de las Leyes de Dios, que prefieren desestimar por ignorancia. Yo elegí responderles con prosa y poesía, porque “la poesía es un arma cargada de futuro”. Y con religiosidad ecuménica, sobre todas las cosas: “Ser ateo, también es un dogma”, les digo a menudo.
     Michael Foucault ha puesto en evidencia a ese mago maligno, que enroca el lenguaje, balancea e inclina, somete, perturba, acribilla, molesta, estigmatiza.  Él ha descubierto sus trucos, iluminó el camino, y no descansaremos  en exponerlo socarronamente en cada oportunidad que se nos presente.  “El mundo se enrollaba sobre sí mismo: la tierra repetía el cielo, los rostros se reflejaban en las estrellas y la hierba ocultaba en sus tallos los secretos que servían al hombre” (Foucault, 1998. p:26)
Adhiero al pensamiento de Jacques Derrida, quien  reconoce lo dicho por Rorty “Incluso aunque parezca muy provocador decirlo e incluso si comencé protestando, creo que me equivocaba, soy muy sentimental y creo en la felicidad, y pienso que eso tiene un papel determinante en mi obra” (Derrida, 2005. p: 151).
Y para finalizar diremos con Freud que la identificación es un proceso de articulación, una sutura, una sobredeterminación y no una subsunción. Hall agrega que siempre habrá “demasiada – o demasiado poca- sobredeterminación o una falta pero nunca una proporción adecuada, una totalidad.” (8)
Seamos felices, con responsabilidad, sin culpa por lo que no dijimos o no supimos decir  a tiempo.






Citas:
1) Cita de un poema propio.

2) Personaje proverbial símbolo de una antigüedad muy remota.

3) [Eugenio Montale, Nel Disumano, in Quaderno di quattro anni]
4) Parece mentira…
Celedonio Flores

¿Que no cante en reo...
que pase a degüello la viola encordada
de mi inspiración?
¿Que mande a baraja
mis musas caneras,
mis paicas runfleras,
mis pobres malevos y la encrucijada
de mi callejón?
¿Que no cante en reo?
¿Que deje el suburbio
temeroso y turbio
que me vio nacer?
¿Que por qué en el fondo
de mi musa brava
siempre una garaba
abandona al hombre
que la quiere tanto
para no volver?

5) Canción de Bob Dylan.

6)  George Orwell ( frases escogidas).

7)   CONSTITUCIÓN NACIONAL.
 SECCIÓN SEGUNDA
 DEL PODER EJECUTIVO
CAPÍTULO PRIMERO
De su naturaleza y duración

Artículo 87.- El Poder Ejecutivo de la Nación será desempeñado por un ciudadano con el título de "Presidente de la Nación Argentina".

9) RENACUAJOS. -güillegüilles-

Triste sino de pena capital;
decadencia del hastío.
A la deriva, sus salarios apisonados
degüellan las ajenas aguamieles.
Renacuajos.

El pavo real es una sombra
que vigila al caminante
y no está solo en su híbrida vergüenza.

Son cientos, son miles, son millones.
La Uno y la Dos, la Federal y la Privada:
¡alinearse!
CIA, KGB, SCOTLAND YARD, FBI:
¡engreírse!
Los milicos, la pesquisa, el MOSSAD y los buchones,
la SIDE, los burgueses catatónicos
juramentados
y el garfio de los criminales
que aspiran a ser libres como hombres.

La legión de los que venden su alma al diablo
no tiene límites.

Se acostumbran tan pronto al rango del soplón,
que hasta las prostitutas
son más honrosas
que sus trajes de grises u obscenas cucarachas.

Los espías mienten, bifurcan,
abochornan y confunden.

¿Ignoran que trabajan para pocos?
(Son doce los Caballeros de la Mesa Redonda
que adiestran las leyes de la Muerte)

Hay una zona oculta y prohibida
de la que no conviene hablar.
Mas, no hablar no es callarse
sino todo lo contrario
que es lo mismo que decirlo bien alto
señalando a los enanos
del grifo apolillado
por la delación sin escrúpulos,
con sus perros teléfonos móviles,
sus fotocopias,
sus ratones y teclados asiduos
de jeroglíficos marciales.

Por el lado que busquemos,
hallarás el fraude,
la ignominia,
la denuncia falaz,
el desencanto de sus cobardías enmascaradas.

¡Qué impaciencia
por verlos reptar en el fracaso!

Se presiente la liturgia del instante,
en el que otro guardia,
otro espía más hambriento y feroz,
o simplemente más joven,
les dará en el culo la patada,
que será su última reliquia,
por miedo al avispero.

10) Cuestiones de identidad cultural, Stewart Hall y Paul du Gay. Amorrortu editores. Buenos Aires- Madrid.
 “Introducción: ¿quién necesita “identidad?
…En el lenguaje del sentido común, la identificación se construye sobre la base del reconocimiento de algún origen común o unas características compartidas con otra persona o grupo, o con un ideal, y con el vallado natural de la solidaridad y la lealtad establecidas sobre este fundamento. En contraste con el naturalismo de esta definición, el enfoque discursivo ve la identificación como una construcción, un proceso nunca terminado, siempre “en proceso”. No está determinado, en el sentido de que siempre es posible “ganarlo” o “perderlo”, sostenerlo o abandonarlo. Aunque no carece de condiciones determinadas de existencia, que incluyen los recursos materiales y simbólicos necesarios para sostenerla,  la identificación es en definitiva condicional y se afinca en la contingencia. Una vez consolidada no cancela la diferencia. La fusión total que sugiere es, en realidad, una fantasía de incorporación.(Freud siempre habló de ella en relación con “consumir al otro”). La identificación es, entonces, un proceso de articulación, una sutura, una sobredeterminación y no una subsunción…”

    

PALACIO BARCELÓ (Trabajo Práctico Comunitario I )

PALACIO BARCELÓ-

Paulo Freire)

"La educación es una obra de arte"..."en el sentido que el educador también es un artista: él rehace el mundo, él redibuja el mundo, repinta el mundo, recanta el mundo, redanza el mundo."


Hoy es una escuela técnica, en un penoso estado de conservación aunque con espíritu suficiente para continuar su lucha en el camino de la educación en ciencia y la tecnología, si la dejan.
     Lo que fuera un palacio se ha convertido en un refugio para sostener el plan de la marginalidad que selecciona a los más pobres habitantes del conurbano sur y los designa como los menos aptos para la educación y por tanto, la supervivencia.
     El eje problemático de la política económica sostenida durante sesenta años de gobiernos militares y democráticos encuentra en esta institución un símbolo y un signo de la decadencia que el país sufrió ante la mirada atónita de los observadores nacionales y extranjeros.
     Estamos hablando del Ángel Gallardo, que comenzara a funcionar como una escuela dependiente del CONET y hoy es una escuela de la provincia (Escuela de Educación Secundaria Técnica Nro. 8) que resiste desde su otrora insigne espacio, el manoseo y la ambición de los funcionarios y políticos de turno, que desde una óptica propedéutica institucional, admiten la derrota en la deserción escolar sin profundizar en las verdaderas causas de la crisis del sistema.
      El filósofo y sociólogo francés Michel Foucault en Vigilar y Castigar[1] obra que realiza un examen de los mecanismos sociales y teóricos que hay detrás de los cambios masivos que se produjeron en los sistemas penales (que asocia en el capítulo dedicado a la DISCIPLINA con los métodos de la escuela-prisión)  occidentales durante la era moderna señaló  los “MEDIOS DEL BUEN ENCAUZAMIENTO” exponiendo que el poder disciplinario tiene como función principal enderezar conductas”. No encadena las fuerzas para reducirlas; lo hace para multiplicarlas y usarlas según su conveniencia.  Lleva sus procedimientos de descomposición hasta las singularidades extremas. Encarrila las multitudes móviles, confusas, inútiles de cuerpos y de fuerzas en una multiplicidad de elementos individuales cuya taxonomía se resume en pequeñas células separadas, autonomías orgánicas, identidades y continuidades genéticas, segmentos combinatorios. La disciplina “fabrica” individuos como objetos y como instrumentos de su ejercicio. No es un poder triunfante, es “un poder modesto” que funciona según el modelo de una economía calculada y permanente.
     No es casual que los think tank neoliberales de vaciamiento y endeudamiento de la economía argentina hayan ideado la estrategia desde la cuna: sin personal especializado en industria no hay progreso posible.

     Durante muchos años, dice la Secretaria de la institución Sra. Isabel Promenzio, que ingresó a trabajar en el establecimiento hace más de treinta y cinco años “tuvimos que actuar como intermediarios entre la oferta laboral y los chicos de los últimos años, que conseguían el primer trabajo en la especialidad y que luego calificaban como especialistas en electromecánica. Muchos de ellos lograron acceder a posiciones de privilegio y no cesaron de colaborar con la escuela que mantiene la provisión de herramientas de los talleres gracias a aportes y donaciones de los exalumnos.   Hoy, por desgracia, la cosa cambió, son los recientes egresados quienes  se acercan –con poco éxito- a pedirnos empleo relacionados, porque o están desocupados o trabajan en menesteres que no son propios de la educación que recibieron.”

      Esta casuística de quitar el impulso a la ciencia y tecnología podría considerarse como unos procedimientos menores comparados con la entrega de soberanía, los macro-endeudamientos del Estado, el abandono ambiental, el alto grado de incertidumbre jurídica. Pero, con este simple esquema de transferencia continua de Nación a Provincia y de Provincia a Nación, se omite lo fundamental: educar y preparar a nuestros jóvenes para un camino de especialización que proporcione riqueza genuina con mano de obra calificada.

      Y sin embargo,  pese a las decisiones jerárquicas que empañan la calidad de modo arbitrario, con motivo de la celebración de su cumpleaños número cincuenta, la Vicepresidente de IDEA en 1997, la escritora Darcy Tortonese en el libro Un ángel con historia,[2] expresó un sentir que aún hoy repercute en nuestros oídos.

      “El ángel nombra y desordena las voces del tiempo. Los adolescentes de cada uno de esos tiempos recuerdan el tam-tam en sus pechos, las poesías escondidas, el feliz sentir del miedo al descubrir sus primeros amores de estudiantes.”
       Quizás en las palabras del Director Profesor Gustavo R. Mesiti esté la respuesta: “…la premisa de esta institución ha sido y será la promoción humana y esto implica ayudar a despertar la conciencia del hombre en todas sus dimensiones y a valerse por sí mismo, para ser protagonistas de su propio desarrollo, simplemente para devolverle a la escuela parte de todo lo que ella nos dio”.
       Despleguemos el ovillo de las memorias de la institución para comprender lo que ha sucedido a lo largo de tantas décadas:
       Durante la primera presidencia de Juan Domingo Perón, el auge de las luchas por la reivindicación obrera  y un país en constante crecimiento y expansión, requería de servicios educativos en el área técnica para satisfacer la enorme demanda de obreros especializados para la industrial local, nacional y el comercio internacional, que estaba colocando productos en serie en el ámbito de automotores, bienes de trabajo y uso doméstico.
      Fue por este clamor que en 1947, en el área de la Comisión de Aprendizaje y Orientación profesional, se decide la apertura de un Politécnico, destinado a habitar el Palacio Barceló en Avellaneda, cuando el padrón de la ciudad registraba 1309 establecimientos industriales en distintos rubros e importancia.
      La idea de aprovechar la profunda crisis y los conflictos emergentes tras la finalización de la Segunda Guerra Mundial, Argentina debía competir con el Plan Marshall, con que el triunfador bélico, EE UU, salía a cubrir y socorrer a los Estados aliados. Argentina, se destacaba como el más claro competidor en la grandeza de esa nación, puesto que en esas décadas contaba con menos de la mitad de la población actual y el 50% más de territorio. Hemos perdido la soberanía sobre Antártida e Islas del Atlántico Sur, en este último medio siglo, y vamos camino a perder áreas de Patagonia, NOA y NEA de nuestro territorio, por la desidia y el desapego de los gobernantes que hacen de la corrupción sistémica un hito de adoración para mantener los privilegios de su nepotismo de clase. Este comportamiento que nos retrotrae a la década infame, se ejerce con un cambio de actores: de la vieja aristocracia  europeizante a la actual aristocracia  del relato posmoderno o neo-marxista hay escasa diferencia. El unitarismo se convirtió por decisión constitucional de 1994 en fuerte presidencialismo. La ciudadanía pasó por alto el debate envuelta en el fárrago de disputas mercantiles, y ante el insoslayable triunfo de las escuelas de Chicago y Harvard, cuyo pope el PHD: Paul Samuelson, popularizó las condiciones Lindahl-Bowen-Samuelson (criterios para decidir si una acción mejorará el estado de bienestar) y demostró en 1950 la insuficiencia del índice de ingreso nacional para revelar cuál de las dos opciones sociales estaba uniformemente fuera de la otra función de posibilidad factible[3] con lo cual obró como adalid de un proyecto que desestabilizó a América Latina y posicionó a su país como líder de las naciones, con una hegemonía, que pese a las catástrofes financieras que produjo, la caída de acciones y el impacto en los estándares de vida, que cayeron sensiblemente, aún conserva. El fraude antes “patriótico” y ahora “nacional y popular” sigue coexistiendo con una ciudadanía anestesiada e individualista que ha olvidado los principios de un país “políticamente soberano”, que no está en disconformidad con la tendencia al comercio internacional, con una “económicamente libre” que no es lo mismo que libertad de empresa, y “socialmente justo”, hecho que no se ve reparado por los planes de subsidio sino, por el contrario, aumenta la brecha entre ricos y pobres, sin posibilidad de obtener empleos, puesto que las PYMES, vehículos de producción de bienes y servicios de la llamada “clase media” (que ha creado organizaciones comerciales que fueron tradicionalmente generadoras del 75% de la mano de obra ocupada), están en franco retroceso, en el actual modelo corporativista con un Estado ausente que lejos de desregular monopolios para  proteger la industria nacional, se empeña en subsanar las omisiones con decretos semiológicos e imposiciones de precios coercitivas, cuando no directamente a punta de pistola, sin miras a buscar soluciones fácticas y jurídicas de fondo al grave problema del deterioro de la red social que ampara las políticas tributarias y la redistribución.
     Pero, por el momento,  volvamos al comienzo.
     ¿Quién fue Barceló? ¿Por qué había logrado construir su Palacio en Avellaneda Centro?
     El inmueble se ubica sobre la calle Lavalle 43, a cincuenta metros de la Avenida Mitre, la arteria más importante de la ciudad, y a menos de cien metros de la Avenida Belgrano (la segunda vía más transitada por el público y el tráfico automotor), frente a la emblemática Plaza Alsina –centro vital de la comunidad donde se presentan las propuestas políticas, se juntan los alumnados de la ciudad en las fiestas de estudiantes, y pasean los jubilados o atraviesan los trabajadores y amas de caso-, a pasos de la Catedral de Avellaneda, y la Casa de la  Cultura, que cubre la formación de artistas de distintas ramas del arte de todo el país y de países latinoamericanos, que viene a conseguir su costosa y preciada formación en un espacio de alta calidad y gratuidad inveterada.
      En este entorno casi mágico, donde confluyen las fuerzas vivas, rodeado de religiosidad  (de distintos templos y cultos reconocidos oficialmente), con la cercanía de artistas y artesanos la instalación de una escuela técnica no era caprichosa sino obligada.
     El Gral. Agustín P. Justo, ingeniero militar, ex ministro de Guerra de Alvear, inicia su mandato presidencial, con la vicepresidencia de Julio A. Roca (hijo).
     Alberto Barceló, fue, en tanto, el Intendente de Avellaneda, y  un neto caudillo de  la década infame.
     Norberto Galasso lo sindica como un hombre del “régimen” pro británico,[4] y lo califica como una “expresión del matonismo, el juego, la droga y la prostitución en la localidad suburbana, en tanto que en la Ciudad de Buenos Aires se desempañaba como Intendente Mariano de Vedia y Mitre.”
     Sabemos, que la historia tiene varias lecturas. La complejidad de los hechos no permite una única respuesta. La aseveración a favor o en contra de un modelo dependerá del contexto social, político, histórico y económico de un país que apenas había cumplido sus primeros cien años como nación independiente. Baste recordar que lo que hoy nos parece negativo, hace un par de décadas era el amén del Fin de la Historia.
      Hace un siglo la Nación Argentina estaba recién comenzando su historia con la cristalización de un modelo que causó numerosas luchas intestinas, y que sigue en pugna hasta nuestros días: Federalismo versus Unitarismo.
      Es extraño que Galasso, siendo como es un historiador del oficialismo, se muestre tan enfáticamente contrario al modelo unitario, que tuvo grandes aciertos en materia educativa pero que pretendió asociar el destino de nuestra patria a los países anglosajones,  y que ampare desde su sitio dominante, el actual modo de gobierno  que no es sino un fuerte presidencialismo de un Estado rector, que controla los presupuestos de las Provincias Unidas del Río de la Plata, se niega a restituir sus legítimos derechos históricos y censura la libertad de expresión de modos cruentos y persecuciones a escala.  Sorprende, porque el actual modelo, decía,  deja en estado de indefensión no solo al ciudadano que no conculca con las ideas mayoritarias, sino también, y esto es lo que advertimos como norma, destruye las autonomías locales argentinas, para colocarlas de rodillas ante la limosna oficial, -agravada por la necesidad de presentar las asistencias como modo de propaganda- al incumplir con leyes de coparticipación tributaria, que han sido ex profeso arrancadas a los balances de las provincias. Provincias que pese a la prosperidad económica, que se anuncia casi a diario, están miserablemente endeudadas y ven descalificados los logros en materia social, educativa, sanitaria, si no cuentan con la reedición del sicarlismo menemista, hoy encabezado por un progresismo de relato ideológico, sin acciones visibles tendientes a recuperar la industria nacional y equiparar la investigación en tecnología que ávidamente consumen los argentinos, con los países más desarrollados del planeta. No será comprando netbooks a empresas del grupo familiar, que arman las endebles máquinas con productos chinos, como se brinda igualdad de oportunidades a los más humildes, que dentro de un par de años, tal vez menos, tendrán herramientas obsoletas y nada de conocimiento de base, porque la enseñanza informática se limita al manejo elemental de la computadora para insertarlo en el mercado de consumo, lo mismo que ocurre con la telefonía digital, que se utiliza como radio ambulatoria, que aunque no esté permitido el uso en los establecimientos de la Dirección General de Escuelas, ha ganado el partido por goleada, instalando la idea de la necesidad omnipresente del teléfono celular, el envío de mensajes de texto en horas de clase, y la imposibilidad de dictar clases constructivas por cuanto se ven interrumpidas permanentemente por los molestos ruidos que provoca dicha tecnología,  que aunque no lo parezca prima facie, es altamente contaminante, por la cantidad de ondas que concentra en lugares cerrados, y la hipersensibilidad de los adolescentes al requerimiento de respuesta urgente, en casos que son prescindibles. Estamos en condiciones de afirmar que entre el 35 y 40% de la hora de clase –según una consulta a docentes de distintas áreas- se esfuma en dispersiones causadas por estos “servicios” aparentemente imprescindibles y notablemente distractivos.
     Esta explicación se hace necesaria, por cuanto el fascismo de la lengua se constituye en lo que se nos obliga a decir, citando a Michael Foucault,[5] sino que también se manifiesta en lo que obliga a callar u omitir.
     Volviendo al caso de nuestro objeto de estudios: la escuela técnica 8 de Avellaneda, elegida como paradigma de la situación de desamparo que padece la mayor parte de instituciones de esta área,  se constituye en el reflejo lamentable de un intento perverso que lleva instalado sesenta años en Argentina: convertir la economía del país, nuevamente – oh, paradoja- en un modelo agro-exportador y productor de servicios, sin atender al imperativo de educar al alumnado en tecnología y oficios y ciencias exactas.
       Sabemos, por experiencia, que las Ciencias Sociales son las más exactas de todas las ciencias, porque anticipan con una exhaustiva ingeniería social de las organizaciones resultados previsibles, poniendo en funcionamiento los aparatos de la ideología y de la represión de los Estados, previamente consensuados en niveles internacionales y locales a los que inescrupulosos funcionarios rinden admiración y culto, por cuanto esa actitud de servidumbre les otorga el permiso de delinquir ejerciendo sus tareas sin control judicial, político, de prensa o de ciudadanía, y consolidando el modelo de la irresponsabilidad absoluta por sus actos ilícitos. La lectura histórica nos ha permitido, -no sin resistencia de los socios noventistas del gobierno revelada con un indulto masivo a militares. Montoneros y terroristas violentos y subversivos- establecer criterios ejemplares en contra de asesinos, torturadores, violadores y genocidas, pero muy rara vez hemos visto que las estafas, que se perpetran a través del ejercicio de administración fraudulenta del Estado traigan apareada reparación penal o pecuniaria para los que hacen de la carga pública una cuestión de negocios turbulentos y oscuros.
      Justamente, por esta razón, es que se miente sobre la necesidad de favorecer a la industria y a la tecnología, con sofisticadas estrategias de manipulación de sociedades incautas y desmemoriadas, y se avanza en la violación de derechos, para favorecer la dependencia que exigen las prebendas, los sobornos y la corrupción en los regímenes totalitarios o con democracias que dejaron de ser frágiles para convertirse en funcionales a la cooptación funesta.
EL PALACIO BARCELÓ: AYER Y HOY.
      En nuestra pesquisa para llegar hasta los orígenes de la institución nos encontramos con la historiadora Ana María Zerial, y le realizamos una entrevista, que aportó datos imprescindibles sobre su obra específica. Ella fue quien  nos suministró las  fotografías de familia, preciado material cuyas copias se adjuntan en el anexo al presente trabajo.[6]
     Ana María Zerial nació en Lanús, Provincia de Buenos Aires. Estudió inglés, francés, italiano y alemán, graduándose como Profesora de Lengua Extranjera en el área de Inglés en el Instituto Pío XII de Avellaneda, ciudad a la que arribó siendo una adolescente, y en la que estudió y se desempeñó en emprendimientos comerciales por más de veinte años, lo que hizo despertar en ella un genuino interés por nuestra ciudad, en la que se convierte en historiadora de oficio.
     Una de sus pasiones ha sido el estudio del Palacio Barceló, que conoció por asuntos relacionados con su profesión docente. Al descubrir su arquitectura quedó fascinada y se abocó al estudio de su construcción, vida social, política y cultural, antes de que se convirtiera en Escuela Técnica, y sobre este tema disertó en conferencias en instituciones locales, en el Rotary Club y realizó colaboraciones en diarios Clarín y Avellaneda Ya.
    Para su impresionante trabajo (del que solo podremos abarcar una pequeña síntesis puesto que excede esta presentación), se puso en contacto con descendientes directos de su primer dueño Don Alberto Barceló, con amigos y vecinos y obtuvo testimonios de primera mano, con el aporte de anécdotas (como la visita de Carlos Gardel a la casa de Avellaneda), fotografías auténticas de alto valor (varias de las cuales fueron donadas al Archivo Histórico Municipal de Avellaneda y otras devueltas a sus legítimos dueños), y documentos, álbumes, que hablan del caudillo y su época, con los sucesos que transcurrieron en la apacible ciudad que vio su nacimiento en 1852, año en que por Decreto se crea el Partido de Barracas al Sud. 
    En el mes de Abril del año 2002, realizó con el auspicio de la Dirección Cultural de la Ciudad una muestra, en la escuela, que significó el retorno al hogar patriarcal de los familiares de Alberto Barceló de sus nietos, bisnietos y tataranietos.
De la mano de la especialista recorrimos la historia documentada…
   Corría el año 1872, La Avenida Mitre estaba apenas alumbrada con luz a kerosene, y solo transitaban por esa vía carretas o sulkies.  Los caballos levantaban  polvareda. El barrio era gris y de casas bajas. La compañía Ferrocarril Buenos Aires y la empresa del antiguo Puerto de la Ensenada instalaron su primera estación de pasajeros a la que denominaron Barracas Iglesia.  El nombre surgió espontáneamente, porque estaba ubicada alrededor en la zona céntrica, frente al templo.
      Después de un tiempo, se trasladaron los rieles a un nuevo emplazamiento, y se construyó la flamante estación en el cruce de las calles Maipú y Paláa. La primera estación fue demolida por el gobierno militar del Juan Carlos Onganía en 1968,  privándonos así de uno de los recuerdos y anales de la ciudad. Los terrenos desocupados fueron conservados por algunos años por Ferro Carril del Sur que compró los bienes de la Ensenada, y en mayo de 1925, éstos fueron adquiridos por Don Alberto Barceló (Intendente de la Comuna). Entre 1927 y 1929 se construyó el palacio. Esta obra arquitectónica fue concebida por el arquitecto Héctor Bengolea Cárdenas. La edificación fue realizada por la Constructora Mérega Rezan y Esperme, a solicitud del nuevo propietario, con la finalidad de destinarla como vivienda familiar y, a su vez, símbolo que ostentaba su poderío social y político, en esa  época. A partir de 1930, fue conocido desde entonces, como “El Palacio Barceló”.
     Barceló ocupó esta casa con su familia arraigada al sistema patriarcal del viejo Barracas al Sur. Desde estas instalaciones se manejaba la política local y provincial (Don Alberto fue candidato a Gobernador de la Provincia de Buenos Aires) y se otorgaban prebendas para actividades lícitas e ilícitas, como un verdadero padrino digitador y ordenador de hechos y nombres, que durante años rigieron el destino de la Provincia de Buenos Aires y de la Nación, del Parlamento y del comité del partido.     
   Barceló vivió allí hasta que su enfermedad lo hiciera trasladar a la casa de su única hija,  María Elena Barceló, en Montegrande,  en 1946, un año después de la muerte de su esposa Mariana  Boloque.
    Luego de su muerte el palacio fue vendido y pasó a poder del Estado Nacional.  Se ha especulado con que fue expropiado por el peronismo, cosa que no fue así.  Marcela, que falleciera prematuramente atacada de tuberculosis, tuvo dos hijos: Carlos Alberto , el mayor y Marcelo Martin, quien fuera director de la yerbatera La Hoja, heredada de su abuelo paterno suizo, que fue quien proveyó el material fotográfico, y los documentos, actas, y fuera contactado en Rosario.
     Poco tiempo después, el curso de los acontecimientos cambiaría el destino de la vivienda y el 3 de junio de 1947, un suceso revolucionario se produjo en la ciudad de Avellaneda.  La esplendorosa casona de principios de siglo desde donde se digitaba la vida política de los habitantes se convierte en “Escuela de Aprendizaje Politécnico General Juan Domingo Perón”.
      Superados los tiempos del Ferro Carril, las ligustrinas eran cambiadas por cercos perimetrales y comenzaba a latir la vida de la escuela industrial. El país se ponía en marcha, formando a sus técnicos con el más alto grado de excelencia. El evento fue registrado por varios diarios de la época. La opinión titulaba: “Inauguróse solemnemente en Avellaneda la escuela Juan D. Perón”. Se contó con la presencia del Vicepresidente de la Nación José Hortencio Quijano, quien en el hall central descubrió una placa recordatoria,  varios ministros, el Presidente del Banco Central,  Directores de escuelas, altos funcionarios de Cultura y Educación, personal docente y delegaciones de estudiantes, autoridades Eclesiásticas, y vecinos de la ciudad. Por último, dice el Acta Nro. 1, se sirvió un lunch y se dio por finalizada la ceremonia.
     La transformación económica y social estaba en marca.
      Se destinaba a la noble tarea de educar gratuitamente al alumnado (en esa época al igual que el personal docente exclusivamente de sexo masculino) en un sitio privilegiado. Los pisos de roble de Eslovenia, los mármoles traídos desde Italia, las anchas escaleras de porte señorial, los decorados de madera maciza con figuras decorativas, las alfombras exquisitas subastadas en público remate, los suntuosos baños, los balcones con balaustradas distintivas de la oligarquía argentina eran poblados por jóvenes de clases emergentes ansiosos por aprender las técnicas para capacitarse laboralmente en un país próspero y con una amplia perspectiva a nivel americano.
       La escuela cambia de nombre reiteradas veces, de acuerdo con las legislativas vigentes en las épocas subsiguientes.
       En 1952 se produce la primera promoción de técnicos especializados en Máquinas y Herramientas. Preside la ceremonia el propio Presidente Juan Domingo Perón, en una jornada realizada en el Teatro Colón de la Capital Federal. Nuestro primer Coliseo fue utilizado, por primera vez en la historia, durante el gobierno peronista, para actos populares.
       A partir de 1953 comenzó a funcionar en el edificio la Escuela de Mujeres, que tras el golpe militar debió mudarse a la actual EST Nro 5, implicando esto un retroceso en las conquistas sociales logradas duramente por el sexo femenino, de la mano de la gestión de amparo que lideraba la esposa del Presidente de la Nación: Eva Duarte de Perón.
      En 1955, la desgraciada Revolución autodenominada Libertadora, hace desaparecer toda referencia al exmandatario, y se reemplaza el nombre por el de Escuela Fábrica Nro. 1. La proscripción sería feroz y duraría hasta fines de los años sesenta. Ni una sola alusión a Perón o Evita, debía ser proferida bajo pena injuriante.
      En la década siguiente se produjeron enormes cambios  y el 13 de Mayo de 1966 se le impuso el nombre de Escuela de Ecuación Técnica Nro 6 de Avellaneda (Buenos Aires) “Ingeniero y Doctor Ángel Gallardo”, hombre ideológicamente opuesto al peronismo.
       Este dato no es sintomático. La escuela nunca recuperó su nombre originario ni aún en gobiernos virtualmente peronistas (Carlos Menem, Eduardo Duhalde, Néstor Kirchner, Cristina Fernández).  No es fortuito. La bandera del peronismo fue siempre la de la Tercera Posición. Estos ex mandatarios y la actual en ejercicio se han alineado explícitamente ante el poder del capitalismo de la posguerra fría, impuesto por los EE UU,  que obliga a rendir culto y ponerse de rodillas ante cuestiones tan aberrantes como la independencia económica y la política de soberanía territorial. Nadie duda que estamos en tiempos en los que se ha cumplido la vieja profecía del General Perón: “El año 2000 nos encontrará unidos o dominados”. Nos encontró dominados. Una década después, seguimos dominados y con pronóstico reservado. A nadie le interesa “derrotar al capital” porque son las corporaciones quienes manejan el país. Lo han convertido en una patria sojera, con servicios deficitarios o monopólicos y la suma de poderes en cabeza del Poder Ejecutivo, viene a violar los pactos constitucionales pre-existentes, el Federalismo, la ilusión de una Nación “ni yanqui ni marxista”, con un hiper-estado que se alinea sucesivamente detrás de modelos de países pro-monárquicos o decididamente dictatoriales y tiranos entronizados en el poder a perpetuidad que se legitiman con nuevos “fraudes patrióticos” para imponer las necesidades de los dirigentes y cabecillas (sean éstos patriarcas del fútbol, de la tevé, de los negocios del juego privatizado en casinos, bingos, quinielas, etc.). A ninguno se le ocurriría volver a educar en técnica  aunque tampoco ignoran que el desempleo es alarmante y la situación social se ve amortiguada y amortizada con planes de subsidio que apenas cubren las necesidades mínimas de la supervivencia. Por eso, ni se invierte en esta materia ni se devuelven los beneficios que gozaron los alumnos en sus comienzos.
       Digámoslo por fin: el edificio hoy está arruinado. Los techos se caen a pedazos sobre el alumnado. Las paredes descascaradas se mantienen limpias con el esfuerzo del personal auxiliar, pero la pintura debe ser solventada por empresas privadas o por colaboraciones de Cooperadora.  La escuela contó hasta mediados del 75, con comedor escolar para los alumnos (que concurrían en doble jornada para asistir a las materias teóricas y de taller), con un costo simbólico, ya que esta función la solventaba el Estado Nacional.
     Para desvincularse de estos costos, el eje deliberante no tuvo mejor idea que transferir a provincia las instituciones, lo que sería excelente si se le hubieran dado los fondos necesarios para continuar con la gesta formativa.  Por supuesto, la idea era otra: Avasallar, quitar derechos, destruir la educación pública, gratuita y la excelencia con que se entrenaba a los discípulos y tomar como rehenes del negocio político al alumnado, que poco a poco se fue alejando de la institución, desertando a la calle, por el nuevo sistema de expulsión.
Se han hecho numerosos intentos sin éxito para recuperar el comedor. Esta función social estaba dentro de lo instituido. Por lo tanto, solo generaba beneficios en la atención de los estudiantes y en su mejor situación nutricional.
        Bien sabemos que un estudiante alimentado aprende el doble, está motivado para concurrir a la escuela, a la que considera un verdadero espacio social habitacional, puesto que en muchos casos por la cercanía de la escuela con zonas de villas de emergencia, los educandos vienen de hogares marginales, padres y madres ausentes o desocupados por la problemática social agudizada en las últimas décadas. Para suplir esta falencia se determinó otorgar becas, planes en dinero en efectivo para solventar las necesidades básicas por la carencia.
. ¿Desafortunado error o estructura de reproducción de la pobreza?
Aquí se nos plantea una cuestión de fondo, que excede el límite de este trabajo. Diremos, no obstante, nuestra posición al respecto.
       La mayoría de los alumnos que hoy concurren al establecimiento pertenecen a clases sociales humildes. Muchos de ellos están en situación de riesgo. El porcentaje de abandono de estudios es elevadísimo, por el sacrificio que implica una doble jornada que no es sustentable “en ayunas” como ocurre en un gran número de casos. Los chicos llegan sin desayunar y el único alimento que reciben es una medialuna que viene restringidas para los “casos específicos”  ya que no hay para todos. A la hora del almuerzo los alumnos que pueden costearlo compran alguna comida chatarra en el buffet (que es privado) y la comparten con sus compañeros, con sentimiento de culpa de ambas partes. Alrededor de las tres o cuatro de la tarde y hasta las seis y veinte que salen de la institución la conducta en las aulas y patios se ve  francamente alterada por el hambre.
       Los que cobran becas o subsidios destinan una parte importante de ese dinero a teléfonos celulares, ¿Para comunicarse con quien o quienes? Hay un alto porcentaje de alumnos que consumen drogas blandas o duras dentro y fuera del establecimiento, con la excusa de soportar la situación personal o en entorno de asfixia en el que viven.
       El resultado es políticamente rentable. Se consigue con este dinero en efectivo comprar la libertad de conciencia de los más pobres. Si se les quitara eso no verían salida a sus problemas acuciantes. Se venden más sustancias prohibidas (la marihuana es la más habitual de las consumidas). Todos los estudiantes saben donde conseguirlas y las ofrecen a profesores y alumnos con verdadera inocencia. Se favorece la prostitución –dentro y fuera de la escuela- y la maternidad infantil es un hecho consuetudinario en las adolescentes que terminan abandonando los estudios. Los alumnos que no pueden sobrevivir a la jungla desertan y van a parar, como hemos dicho, a las calles. Se tornan vulnerables. Pueden ser dañados y perjudicados física y moralmente.
“Todo este trabajo de análisis de los discursos se dispone en dos conjuntos: el conjunto crítico, que mediante el principio de trastocamiento (de trastocar: trastornar, perturbar, revolver) o trastrocamiento (de mudar el ser o estado de algo, dándole otro diferente del que tenía) que  persigue determinar las formas concretas de exclusión, de delimitación y de apropiación de los discursos; y el conjunto genealógico, que investiga cómo se ha formado efectivamente el discurso por medio de, a pesar de o con el apoyo de los diferentes sistemas de coacción. Entrando en materia, un esquema de lo que sería el conjunto crítico consiste en mostrar cómo operan, por ejemplo, los diferentes procedimientos de exclusión.”[7]
     Para solucionar estas desventajas de reproducción de la marginalidad con inclusión social, se generan empleos nuevos: tutores, jefes de tutores, jefes de jefes, directores generales, orientadoras, gabinetes. Sueldos altos, en general,  de designación arbitraria. Estas personas de “buena fe” intentan remediar el problema de los chicos (la desazón y el hambre) con gestos tales como proveerles un cupón para una minuta en el buffet (que hace un excelente negocio a costa de la Cooperadora, puesto que deduce esos gastos de la cuota mensual que debería pagar por la licitación), y consolarlos. Gran parte se va hacia otros rumbos que le aseguren, no ya educación para el trabajo sino un “envión” y un puestito municipal, si es que tienen suerte. Pasan a engrosar las filas de los desempleados encubiertos por un tiempo relativamente corto.  Otros van a “trabajar” en las hinchadas de fútbol, como barras bravas,  se dedican a volantear en las esquinas o se vuelcan al delito y van a parar a la cárcel, cuando no,  a las filas de custodia de algún diputado o funcionario de algún cargo más o menos importante o terminan muertos en contiendas o grescas callejeras.
        El Estado de producción y trabajo pasó de largo. La escuela (en general ha sido así en toda la educación pública de la posmodernidad argentina), se ha vuelto un lugar de contención – y ahora ni eso, en lugar de un lugar de capacitación.
      El costo de mantenimiento de un comedor escolar, con cocineros, ayudantes, empleados de servicio para la atención de las mesas, es muchísimo menor que la suma de las becas y el costo sería extremadamente holgado si se incluyeran  los cargos que se establecen como solución. Estos son impotentes para controlar o paliar con sus palabras esmeradas y sus contenidos universitarios, cambios sociales profundos de la marginalidad, aunque estén sobre-profesionalizados, dado que no cuentan con presupuestos infinitos sino con las pocas monedas que se juntan de la pequeña población que puede pagar cooperadora,  en detrimento de la manutención edilicia, que es otro de los puntos flojos que tiene el sistema.
       Se ha señalado de manera profusa en la doctrina educativa, que el ambiente si es bonito, limpio, arreglado es estimulante para el alumno que querrá mejorar sus perfomances, para alcanzar el nivel de grado y excelencia que se pretende obtener.
       Como hemos dicho, el Palacio Barceló, sufre del estado de abandono de años por puja de intereses. Ha sido declarado Monumento Nacional, Provincial y Municipal, sin que a ninguno de las tres partes se le mueva un pelo para ocuparse del cuidado y recuperación del inmueble. Cada uno de los gobiernos transfiere su responsabilidad a los otros. Eso sin contar que por ese estado de “conservación de patrimonio histórico” para poner un clavo o pintar una pared –con la voluntad del personal, los padres, los alumnos y los vecinos- hay que hacer un tedioso expediente que generalmente tarda demasiado.
       La avidez con que todos pretenden apropiarse de  las otrora lujosas instalaciones, y el desagrado que produce que sean ocupadas por “villeritos”, nos deja atónitos.
       Examinamos la Escuela Secundaria Técnica Nro 8 Ingeniero y Doctor Ängel Gallardo, por lo que su historial significa.
       Comprender sus orígenes, el planteo y la disputa política, el orden social de su población estudiantil, la relación que tiene con el futuro de un modelo productivo, tecnológico e industrial, para el país, es el aporte que insistimos en hacer, para dilucidar en qué país queremos vivir dado que en la aparente normalidad, en la falta de extrañamiento siempre hay algo que mantiene el statu quo del estado.[8]
      Sin un reconocimiento de estas materias, lo que aviene es que el edificio, se derrumbará antes de lo que imaginamos, puesto que carece de apuntalamientos, reconstrucciones de áreas sensibles. Los ascensores y montacargas, que fueron de los primeros en la ciudad, y que siguen siendo piezas de alta ingeniería no funcionan y el Director con toda su buena voluntad, teme que si se hiciera un trabajo de esa índole se le responsabilizaría por los daños que pudiera causar, dado que tendría que hacerlo contra-legem. No nos referimos solo a la cuestión estética, que es de imperiosa urgencia. Nos referimos al estado completo del área, mantenida por obra y gracia de personas que aman la escuela, y hacen culto de su relación con “el Gallardo”.
      El esfuerzo humano  que se realiza sin más apoyo estatal que el elemental para un funcionamiento precario, es fundamental a la hora de evaluar las posibilidades.
     Se ha creado una página web[9] en la que se aprecia que las actividades industriales se enseñan dentro del marco de lo posible con esmero. Los alumnos se entusiasman con la posibilidad del aprendizaje en talleres. Son criaturas abiertas y con un potencial significativo, que por la dureza de las condiciones del entorno, terminará sus carreras con dificultad.  Una vez fuera del ámbito de contención tendrán serias dificultades para encontrar empleo. Demás está decir que las mujeres egresadas, pese a obtener los mejores promedios, rara vez son elegidas como personal de fábrica, pese a la buena disposición que ellas demuestran. Algunas niñas encuentran su salida en la Universidad, donde por la cuestión económica y la necesidad de manutención tendrán otro alto costo que pagar para finalizar sus estudios. Durante la carrera siguen dependiendo de becas oficiales, el acceso al empleo escasea. La actividad industrial las discrimina. En casos liminares de convenios de aprendizaje con salarios ridículos de empresas que admiten pasantías, no se acepta que las chicas envíen el currículum. Las mujeres de la mansión de Barceló eran ricas, conectadas y se dedicaban a la docencia. Las mujeres de la casona de la Escuela Técnica 8: padecen de una industria decreciente y la discriminación laboral por razón de género.
Los egresados y egresadas tienen esperanzas, talento, soportaron todo tipo de inconvenientes,  pero se sienten víctimas de una traición. Sus títulos secundarios quedarán equiparados con los planes FINES, cuyos fines inconfesados de abaratamiento de la calidad educativa los equipara en el mercado de expulsados del sistema del capitalismo dirigista alejado de valores de cultura, educación, familia y trabajo.











[1] Foucault, Michel (1986). Vigilar y castigar. Madrid: Siglo XXI Editores. pp. 86. ISBN 84-323-0332-1.
[2] Darcy Tortonese, (1997)  Un Ángel con historia. Auspiciado por Encuentro de Escritores de Avellaneda (EDEA), I.S.B.N. 950-9’63-04-5
[3] (Collected Scientific Papers, v. 2, ch. 77; Fischer, 1987, p. 236), Paul Samuelson
[4] Cuadernos para la Otra Historia, del Centro Cultural Enrique Discépolo, (www.discepolo.org.ar)
[5] Ensayo, Título original L'ordre du discours Editorial Tusquets Editores País Francia (1999)  Páginas 80
[6] Ana María Zerial, Conferencias sobre Palacio Barceló. El edificio y su época. (2002). Apuntes personales.
[7] Ensayo, Título original L'ordre du discours Editorial Tusquets Editores País Francia (1999)  Páginas 80
[8] Althusser, Luis. Ideología y el aparato ideológico del Estado. (1970).